dimarts, 16 de març de 2010

Pensamientos

Son cosas que evito, pensamientos polares que se sienten atraídos por mi mente gracias a la fuerza electrostática. Siempre que vienen a por mí procuro enviarles un flujo de electrones para convertirlos en apolares, y la verdad es que suelo salirme con la mia. La repulsión empieza y, una vez más, la química y el miedo ganan a la razón.

Frente al ordenador y con cuatro palabras, en un momento de relajación máxima, han atacado como nunca lo habían hecho antes. Parecían venir preparados, con una diferencia de potencial y velocidad tales, que cualquier reacción seria lenta, que todos los electrones del mundo serian incapaces de anular el momento dipolar de esas partículas. Era uno de aquellos momentos que te quitas la coraza, estás como en casa y sólo te rodeas de aquellos en quien verdaderamente confías. Tu corazón anda suelto, vagabundeando entre tus pensamientos que, aunque últimamente peleen a menudo, saben cumplir las treguas. La razón descansa, es momento de bajar la guardia y reposar para volver al mundo real con fuerzas renovadas.

Sin piedad y removiéndolo todo, vinieron. Como una proteina en el aparato de Golgi, activaron sentimientos desconocidos, atacando a la razón y al corazón. Recuperando carpetas en mi cerebro que ni yo sabía que poseía. Vinieron y no hubo manera de esquivarles, ni si quiera pude desviar su dirección. Eran el diablo en forma de persona, y aunque vino en son de paz, el diablo lo que toca lo destruye.

1 comentari:

Neus ha dit...

Oops! Això és per la conversa que hem tingut?