dissabte, 20 de març de 2010

Me quema por dentro

Me quema por dentro, convierte en ceniza el fuego de mis ojos. Hace que mi interior arda y saca lo peor de mí. Imposibilita mis sonrisas, anula mi alegría y hace que me invada un sentimiento de culpabilidad que no me corresponde. Agota los miles de sacos de paciencia que tengo guardados, no deja que saque lo mejor de mí, ni siquiera cuando es para entregárselo a él. Es capaz de trasmitirme su negatividad, su visión del supuesto mundo de mierda en el que vivimos y su opinión de los hipócritas (según él) que me rodean. Sostiene que yo no soy tan buena como todos dicen, ellos únicamente cuentan aquello que yo quiero oir. Sin embargo, argumenta y dice quererme, aunque a veces me planteo si puedes querer a alguien cuya personalidad odias.
Es cierto aquello que dicen, los polos opuestos se atraen, pero si las fuerzas son muy grandes, si la diferencia sobrepasa unos límites, la fuerza de atracción es tal que los elementos se juntan hasta destruirse, y la única manera de remediarlo es vencer estas fuerzas antes que sea demasiado tarde.