dijous, 25 de febrer de 2010

Nunca jamás

• No es un tema común, pensar sobre esto.
- Ya, pero es ahora cuando se me pasa por la cabeza, cuando las dudas me engullen, cuando me amenaza el olvido.
• Dicen que nadie muere si alguien lo recuerda
- Sí, pero él no estará, por mucho que no salga de mi mente. No volveré a abrazarlo, mis ojos no volverán a ver su rostro, mis oídos no aprenderán de sus historias, mi cuerpo no volverá a abrazarle, ni mis labios a besarle.
• ¿Por qué ahora? ¿A caso ha muerto?
- No, pero... ¿qué pasaría si lo hubiera hecho?
• Entonces sí que no lo verías, escucharías, tocarías ni olerías nunca jamás.
- Le olería... estoy segura. En el momento menos oportuno, en el más inesperado, su fragancia aparecerá cómo un relámpago, lo sé, siempre pasa igual.
• Bien, así no le olvidarás.
- Sería imposible, pero puede que no recuerde su timbre de voz, que me olvide de la arruga que tiene en el pómulo izquierdo o el lunar de su mano.
• Eso es inevitable, los detalles los borra el tiempo
- Pues yo no quiero, me niego. Y hablando de tiempo… has usado la palabra nunca jamás. Prometiste que no volverías a hacerlo…
• Prometí no volver a hacerlo si no estaba 120% segura de que era cierto.

Esas últimas palabras fueron decisivas, Su mente no podía comprender ése “nunca jamás”. Sus palabras se ahogaron entre las lágrimas y las lágrimas, se perdieron en un abrazo que no debería haber acabado.

1 comentari:

Pedalier ha dit...

Te devuelvo la visita.

Nunca digas nunca jamás. La vida está llena de "chispazos" inesperados.

Nos leemos.